Europa está redescubriendo la familia. Las crisis y dificultades sociales, económicas y demográficas de las últimas décadas están haciendo redescubrir a la Unión Europea que la familia representa un valiosísimo potencial para el amortiguamiento de los efectos dramáticos de problemas como el paro, las enfermedades, la vivienda, las drogodependencias o la marginalidad. Se corresponde esta preocupación con la creciente sensibilidad social ante la necesidad de proteger a la familia y los entornos de la vida familiar, de modo que la política familiar ha pasado a ser entendida como una prioridad social y pública.

En este contexto, las distintas instancias europeas (Parlamento Europeo, Consejo de Europa, etc.) han ido publicando diversos informes con recomendaciones a los Estados miembros para apoyar la institución familiar en la Unión Europea sobre temas tan importantes como “las políticas familiares y la perspectiva de familia”, “la conciliación de la vida laboral  y familiar”, “la maternidad”, “la demografía”, “los derechos de los padres a la educación de sus hijos”, etc.

POLÍTICAS FAMILIARESLa selección de textos que hemos elaborado en el Instituto de Política Familiar -y que se adjunta como documento- de diferentes recomendaciones a los Estados miembros para apoyar la institución familiar en la Unión Europea, constata esta preocupación. Estas directrices abarcan los siguientes campos:

–>Políticas familiares y perspectiva de familia

–> Conciliación de la vida laboral y familiar y derecho a la maternidad

–>Demografía

–>Derechos de los padres y libertad de educación

–>Derechos de la infancia.

En dichos documentos y recomendaciones se insta a los distintos Estados miembros de la Unión Europea a que se ayude a la familia y a cada uno de sus miembros con medidas de carácter político, económico, laboral, social y fiscal, promoviendo y protegiendo sus derechos para que puedan consolidar su unidad y estabilidad y su insustituible función social, esencial para el desarrollo equilibrado del ser humano y para la transmisión de los valores éticos, culturales y sociales.

Desgraciadamente, el interés creciente de la UE por la familia como pilar fundamental para salir de la actual crisis económica y superar muchos otros problemas sociales no se ha visto correspondido por España. De hecho,  España no está teniendo en cuenta ni aplicando las distintas recomendaciones de la Unión Europea sobre la familia.

El primer paso para cambiar una situación es darse cuenta de la situación de su problemática. Y en la Unión Europea se están dando cuenta de la importancia de la familia y de la necesidad de apoyarla y promocionarla para que pueda cumplir sus funciones.